Historia de éxito en Retraso del desarrollo: Andrés


Por Spencer Doman   

Déficit de atención y retraso del desarrollo. El pequeño Andrés, un ejemplo perfecto del fenómeno de “regularización”

Cuando Andrés nació, estaba cianótico y no podía respirar. Había sido un parto prolongado y no lloró al respirar por lo que los doctores de inmediato le iniciaron maniobras respiratorias de resucitación y necesitó incubadora además de oxígeno. Andrés fue un niño muy callado el primer año de su vida y no movía brazos ni pernas y también tuvo dificultades para la alimentación, así que sus padres sintieron que algo iba muy mal,  aunque los médicos dijeron que no había de qué preocuparse.

Andres1

El bebé Andrés tenía dificultades para el movimiento y la alimentación.

Andrés estaba retrasado en cada aspecto de su desarrollo pues no pudo caminar hasta que tuvo 30 meses y su habilidad manual era pobre. Cuando sus padres lo enviaron a preescolar, era obvio que estaba por detrás del desarrollo de los niños de su edad y a la edad de 3 años, los doctores lo confirmaron. Andrés fue diagnosticado con trastorno global del desarrollo y déficit de atención.

Andres2

El pequeño Andrés.

A los padres no se les dio esperanza de que pudiera regularizarse a la par de los otros niños. Se enteraron del trabajo de los Institutos con niños con lesiones cerebrales y asistieron al curso ¿Qué hacer por tu hijo con lesión cerebral? Los padres trajeron a Andrés a la edad de tres años a los Institutos a una sesión para evaluarlo y comentaron al equipo “Los Institutos han sido el único lugar que ha propuesto que nuestro hijo puede mejorar, son nuestra esperanza.” Mientras Andrés tenía tres años, presentaba un desarrollo de un niño de 18 meses. Podía entender conceptos básicos y podía hablar, pero no muy claramente, tampoco era capaz de utilizar las dos manos al mismo tiempo para destapar botellas o servir. Andrés estaba crónicamente enfermo y tenía que asistir al médico cada mes pues estaba retrasado en movilidad y no podía correr.

Andres3

Andrés podía caminar, pero no podía correr.

Los padres de Andrés no dudaron en iniciar el programa en casa. Se aseguraron de que saliera todos los días a caminar y a correr en distintos ambientes para mejorar su motricidad. A él se le incluyó un programa especializado de nutrición para mejor su salud y remover alimentos problemáticos. También recibió un programa de lectura que disfrutaba mucho.

Andres4

A Andrés le encantaba su programa de lectura.

Después de su segunda sesión en los Institutos, los padres agregaron otros programas para acrecentar su crecimiento intelectual incluyendo un programa de conocimiento enciclopédico y matemático. Los padres observaron que Andrés absorbía información de sus libros hechos en casa y de las tarjetas de inteligencia (Bits) en forma veloz.

Andres5

Andrés amaba sus libros hechos en casa de casi cualquier materia.

Andres6

Las tarjetas de inteligencia (Bits) introdujeron a Andrés al mundo del aprendizaje y descubrimiento.

Andrés comenzó a mejorar en cada área del funcionamiento y a leer palabras, su comprensión se incrementó gradualmente hasta que tuvo el entendimiento de alguien de su edad. También, comenzó a correr 200 metros sin detenerse.

Andres7

Andrés podía correr incluso a buena velocidad.

Su lenguaje mejoró en claridad y volumen. Igualmente, el braceo en pasamanos mejoró considerablemente su capacidad manual y pronto pudo utilizar sus manos para movimientos complejos, como realizar proyectos de lego para su nivel de edad.

Andres8

Colgarse del pasamanos fue excelente para su habilidad manual y para que comenzara a escribir.

Andres9

Ha sido toda una aventura, pero ha tenido progresos increíbles en todo este proceso. Le encanta leer, tiene 7 años pero lee libros para niveles de 8 12 años. En el último año aprendió a escribir y ahora escribe oraciones.

Andres10

Andrés ahora puede escribir lo que él quiera

Él puede correr 2.4 km diariamente, hacer gimnasia y aprendió a pedalear una bicicleta y lo hace como recompensa. Ahora es capaz de hablar al nivel de sus compañeros y a pesar de esos impresionantes logros, los extraños están más impresionados con su gentileza, su madurez y amabilidad. Tiene 50 responsabilidades que lleva a cabo en casa para cuidar de sí mismo y de su familia por lo que es muy independiente; sus padres refieren que él tiene el control de casi cualquier cosa. Ha tenido increíbles avances y continúa progresando día con día.

En su más reciente visita a los Institutos, Andrés le dijo a su madre: “Mamá yo creo que mi cerebro ya está trabajando bien.” Sabe que puede realizar  casi cualquier tarea de forma fácil e independiente, tareas que antes nunca hubiesen parecido posibles de realizar. Su madre le dice a otros padres de familia que empiezan el programa: “Este programa está siempre imponiendo nuevos retos, pero continúen con él y verán los resultados” La madre le escribió al equipo: “Gracias, gracias, gracias. Sin los Institutos, sin Glenn Doman, sin Spencer y sin el equipo, esto no habría sido posible”.

Andres11

Andrés y su representante de equipo, Spencer Doman.

Andrés y sus padres regresaron a casa para continuar con el Programa Intensivo, pero su familia y el equipo ahora tiene un objetivo en mente: Que Andrés se gradué del programa en un futuro próximo ¿por qué no?

Cada día se acerca más a la meta.

Andres12

Andrés y su orgullosa familia.

Andrés no habría podido llegar tan lejos, si no fuera por este arduo trabajo y la dedicación de sus padres que se levantan cada día para trabajar y para ayudarlo a mejorar.

El equipo de Los Institutos, felicita a Andrés y a sus padres por sus maravillosos logros, sabemos que llegarán muchos más en el futuro.

Andres13

Andrés tiene solo 7 años, pero ya es todo un campeón.