¿La parálisis cerebral es incurable?


Iván dice “Todo lo que no puedes hacer, es simplemente porque aún no lo puedes hacer”

Iván nació tras un parto inducido en el que se usaron fórceps para acelerar el proceso. Su cordón umbilical estaba atado alrededor de su cuello. Él estaba ictérico y los médicos encontraron cefalohematomas en ambos lados de la cabeza. Al principio, Iván parecía estar bien y lo enviaron a casa. Era un bebé muy callado, casi nunca lloraba y pasaba la mayor parte del día durmiendo. A los 8 meses de edad, sus padres vieron que su tobillo derecho estaba muy rígido y que el lado derecho de su cuerpo no funcionaba tan bien como el izquierdo. A los 13 meses, una tomografía confirmó que Iván tenía una lesión cerebral; su médico le dijo a los padres que tenía parálisis cerebral.

Los padres de Iván comenzaron a buscar respuestas para Iván y conocieron en libro “¿Qué hacer por tu hijo con lesión cerebral?” de Glenn Doman. Inspirados por lo que leyeron, viajaron a Los Institutos para el Logro del Potencial Humano para asistir al curso que les cambiaría la vida. Aprendieron que podrían ayudar a Iván a desarrollarse al tratar su cerebro. Por medio del Perfil de Desarrollo, supieron que aunque Iván tenía 18 meses de edad, él estaba funcionando como un bebé de 10 meses.

La visión, sensación, movilidad y discurso eran un problema para Iván.

Sus ojos no tenían convergencia, sus sensaciones eran parciales y apenas caminaba debido a la rigidez de su lado derecho del cuerpo. Mientras el promedio de niños a los 18 meses de edad posee más de 10 palabras e incluso puede decir pares de palabras, Iván no decía una sola palabra y sólo se comunicaba con sonidos. La función en su mano derecha era escasa y no podía tomar objetos normalmente.

Al pequeño Iván se le dificultaba seguir adelante.

Sus padres querían un programa de tratamiento diseñado para Iván para poder llevarlo a casa.

Cuando Iván tenía 2 años, sus padres lo llevaron a Los Institutos en Filadelfia para ser evaluado. Ellos querían un programa de tratamiento diseñado para Iván para poder llevarlo a casa. Regresaron a casa y comenzaron, hicieron el programa de patrón para enseñarle a moverse en un patrón cruzado perfecto. Comprendieron que este es el patrón base para reptar, gatear, caminar y correr. Para mejorar su movilidad, sus padres comenzaron un programa cuidadosamente diseñado para caminar y correr. Aunque él sólo tenía dos años de edad, sus padres empezaron a enseñarle a leer; esto probaría ser muy importante para el desarrollo intelectual y lingüístico de Iván en el futuro. Los padres iniciaron con estimulación táctil consistente que resultó particularmente importante para “despertar” el lado derecho de su cuerpo, que hasta entonces había estado dormido.

El desarrollo de Iván comenzó a acelerarse.

La rigidez en el lado derecho de su cuerpo empezó a aminorar contribuyendo a su caminata. Comenzó a hablar, un maravilloso avance para él. Iván dice ahora: “Recuerdo sentir cómo mejoraba.” También asegura haberse sentido más capaz. Su madre, sabiamente combinó su programa intelectual y físico de manera muy disfrutable para que el programa siempre fuera disfrutable para Iván. Su madre usó la lectura y el Programa de Conocimiento Enciclopédico como una recompensa por hacer el programa físico. Iván recuerda ahora: “Para la familia, esta ha sido una experiencia unificadora.”

Mientras la caminata de Iván mejoraba, empezó a correr. Los Institutos recomendaron comenzar un programa de gateo y repto, esto contribuyó a su habilidad para usar su lado derecho del cuerpo, así como su coordinación general.

Reptar y gatear ayudó a Iván a progresar.

Iván también empezó un programa de colgarse de una clavija para mejorar su habilidad manual de su lado derecho. Tras dominar esto, pasó al braceo, el cual fue muy importante para mejorar su habilidad manual y construir músculos pectorales grandes para obtener más oxígenos y llevarlo al cerebro.

A los 7 años de edad, podía leer, escribir y hablar mejor que sus pares.

El braceo ayudó a mejorar las funciones del brazo derecho.

A los 7 años de edad, Iván sobresalía. Era capaz de leer en español e inglés al nivel de los niños de 10 años. Sus problemas táctiles habían desaparecido por completo; no sólo podía correr increíblemente sino que también podía brincar sobre un pie por toda la habitación. Ya no existían los problemas en su discurso, de hecho, sus padres y el equipo de Los Institutos aseveraban que su lenguaje y vocabulario estaban por encima del nivel de su edad. Igualmente, podía escribir en español e inglés.

Iván estaba físicamente excelente.

Iván era capaz de completar ininterrumpidamente el triatlón de 400 metros de natación, 10 kilómetros de bicicleta y 5 kilómetros de correr. Además, hacía gimnasia.

Iván se estaba haciendo un gran gimnasta

Iván no sólo se había emparejado con sus pares en casi cada área, sino que también los sobrepasaba en habilidad. Estaba listo para algunos retos en la vida. Se graduó del Programa de Tratamiento Intensivo y se le invitó para asistir al Instituto Evan Thomas, la escuela en el campus de Los Institutos con sus compañeros sanos.  

Iván se gradúa y lo celebra con Glenn Doman y su familia

Iván fue invitado a unirse a la Escuela Internacional

Como estudiante en el Instituto Evan Thomas, Iván tuvo nuevos retos intelectuales, físicos y sociales como su participación en una obra de Shakespeare, completar un triatlón y una carrera de larga distancia, aprender japonés y aprender a tocar el violín.

Iván completa sus primer triatlón a los 8 años.

Iván con uno de sus compañeros en la Escuela Internacional.

Hablando de su experiencia en Los Institutos, Iván dice “Aquí me construí.” Al pensar acerca del impacto de Programa Intensivo de Tratamiento, remarca “No es muy preciso decir que fui criado en el Programa de tratamiento Intensivo, es mejor decir que ahí me construí. El programa de casa sentó las bases para el esfuerzo, intensidad, creatividad y compromiso que empeñé en cualquier cosa que hice.”

Iván (en la fila de atrás al centro) nada en el Nadatón de ETI de 1994

Iván afirma que el programa físico y fisiológico de Los Institutos ayudó a guiarlo en su misión de vida para ayudar a otros.

Irónicamente, el pequeño diagnosticado con parálisis cerebral se encuentra hoy destacando como atleta, estudiando y trabajando en deportes y ciencia para ayudar a otros atletas a alcanzar su punto más alto fisiológicamente y su potencial máximo. Siente que el programa físico y fisiológico de Los Institutos ayudó a guiarlo en su misión de vida para ayudar a otros a comprender mejor el cuerpo humano y su potencial.

Recientemente, fue co-autor de un documento llamado “Sobrepeso y bajo peso: Nuevos términos y definiciones de una larga pérdida” que será publicada en el diario Frontiers in Public Health. Además, maneja un blog llamado “Corriendo en los sistemas”  dedicado a desmitificar lo último de la ciencia del deporte que los atletas pueden comprender de manera simple. Entrena a otros atletas para alcanzar sus objetivos en la vida.

Hace poco, Iván y su pareja, Heidi, regresaron a Los Institutos para asistir al curso “¿Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé? y después, al curso “¿Qué hacer por tu hijo con lesión cerebral?”. Querían estar tan informados como fuera posible en su futuro como padres. Fue un placer tener a Iván de regreso en Los Institutos para poder verlo nuevamente y apreciar sus tantos e increíbles logros.

“Llevas el conocimiento dentro… un tanto de visión, otro de tiempo y de entrenamiento.”

Disfrutamos tener la oportunidad de entrevistar a Iván para aprender más acerca de su experiencia en el programa. Mira:

 

El pasado otoño, Iván asistió al curso “¿Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé? Él hizo sus primeras tarjetas de lectura.

Cuando le preguntamos qué consejo tiene para los niños que inician el programa de Los Institutos, dice: “Esto va para padres y niños: Vale la pena cada lágrima, tiempo e incertidumbre… manténganse ahí. Todo lo que hacen, es para ustedes. Depende de ti ir a donde quieras ir, crecer para enfrentar por ti mismo cualquier ambiente al que te enfrentes, ser capaz de responsabilizarte por lo que elijas, elegir lo que haces como factor de lo que quieres hacer o debes hacer. Porque la pregunta de si eres capaz, ya no surge. Depende de ti llevar el conocimiento dentro de ti de que lo que no puedes hacer, es porque no puedes hacerlo aún. Una situación que deseas, depende de ti para modificar con visión, tiempo y entrenamiento.”

Y… ¡un poco de valentía!

Bien hecho Iván, ayudarás a guiar el camino de otros niños. Tú y tus padres han demostrado que el cerebro realmente crece al usarlo, que la neuroplasticidad no es sólo una palabra popular sino una nueva palabra para estimular y da oportunidad.