¿Qué Causa la Lesión Cerebral?


GlennDomanPortrait-225x300Las lesiones cerebrales se deben a fuerzas exteriores al cerebro mismo más que a algo inherente, pre-conceptual o a una deficiencia que sea parte del cerebro. Conocemos por lo menos cientos de factores que pueden lesionar un cerebro sano posterior al instante de la concepción, incluso debe haber miles.

En efecto, no es realmente importante saber cómo se lesionó el cerebro, lo que importa es saber qué tan grave es esa lesión. No obstante, un cerebro puede lastimarse de tantas maneras que vale la pena revisar algunas de las posibles causas sólo para mostrar que le puede pasar a cualquiera.

Entre los miles de niños que vienen a los Institutos, vemos por ejemplo, al niño que tuvo incompatibilidad sanguínea por el factor Rh con sus padres, esto lesiona un cerebro sano.

Vemos al niño que su madre padeció rubeola o alguna otra enfermedad contagiosa durante los primeros tres meses de embarazo o más tarde y pasa por periodos en los que no obtiene suficiente oxígeno para proveer sus propias necesidades ni las del bebé.

Cuando asistí al colegio, nos enseñaban que si durante el embarazo, había una deficiencia en el abastecimiento de algo que fuese necesario para la madre y el niño, sería la madre, antes que el hijo, quien sufriría. Actualmente sabemos que es el bebé él que resentirá la carencia, esto lastima un cerebro sano.

Vemos al bebé que nace prematuramente y que no está “terminado de hacer” aun cuando llega al mundo. Los bebés raramente sobreviven cuando nacen antes del séptimo mes de embarazo pero del séptimo mes en delante, cada día adicional hace que la sobrevivencia sea más probable. De todos los factores que pueden asociarse a una lesión cerebral, es este caso, el de un bebé prematuro es el que es más común en nuestras historias de caso, de hecho es tres veces más frecuente de lo que se pueda esperar si lo dejáramos al azar. Por supuesto, esto no significa que un bebé prematuro tenga una lesión cerebral necesariamente más allá del hecho de que casi todos tenemos una lesión cerebral.

También vemos a niños post término, que aparentemente están “muy hechos”, aunque de nuevo (como con la mayoría de las condiciones) la pregunta acerca de la causa y el efecto, no es fácil de responder. Es posible que en alguna de estas circunstancias sea la lesión cerebral la que causa la post-madurez o pre-madurez y no al contrario; comúnmente vemos estos factores asociados al niño con lesión.

También vemos al bebé cuya madre estuvo sometida a numerosas radiaciones durante el embarazo, aún pequeñas cantidades en el primer trimestre, pueden ser dañinas. La mayoría de los departamentos de radiología prohíben la entrada a mujeres embarazadas, particularmente durante los primeros días del embarazo, pero esto algunas veces ocurre cuando las mujeres desconocen que están embarazadas.

Vemos más niños que han nacido en partos precipitados, esto significa que el trabajo de parto ha durado menos de dos horas o que se ha prolongado, es decir, que ha durado más de 18 horas. Si cualquiera de los factores anteriores es más bien la causa que el efecto, entonces posiblemente el bebé necesitará cierto tiempo para esa violenta transición del útero al mundo, un tiempo suficiente pero no demasiado.

Quizá porque el proceso de nacimiento es en sí muy importante, nuestros niños nacidos por cesárea son 3 veces más comunes. Otra vez aparece la posibilidad de que el niño haya nacido por cesárea porque tenía una lesión cerebral y no de manera inversa.

Vemos trágicamente, al bebé que está por nacer y su parto se retrasa porque la madre no ha localizado al doctor o el doctor no ha localizado a la madre. El nacimiento, en estos casos, es generalmente demorado pidiendo a la madre que cruce las piernas para impedir que el bebé nazca. Hemos visto a tantos de estos niños que estamos convencidos que retrasar el nacimiento es muy mala idea. Estamos convencidos también de que cualquier enfermera o incluso cualquier padre, podrían hacer un mejor trabajo de parteros de lo que podría suceder si el parto es retrasado a propósito. Un amigo nuestro fue forzado a detenerse en el camino al hospital cuando aún faltaba mucho para llegar, teniendo al bebé a plena luz del día en un estacionamiento de un supermercado repleto de gente. La madre y el bebé hicieron un trabajo excelente, aunque el padre permaneció impactado por algunos días, siendo éste su primer parto. Estamos convencidos de que ese bebé tiene mayor oportunidad de ser el niño sano que es, que si se le hubiera forzado el retraso significativamente.

Del mismo modo vemos bebés que tuvieron dificultades obstétricas debido a placenta previa, abruptio placentario y otras dificultades “técnicas” que crean dificultades para el parto; el bebé debe haber estado en una posición que dificulte el parto o lo hagan imposible. En estos casos, es debatible si la lesión cerebral causó el problema o si el problema causó la lesión cerebral.

Hace mucho tiempo, cuando yo era estudiante, nos daba la impresión de que un gran número de niños con lesión cerebral eran resultado de malas prácticas obstétricas. Hemos llegado a creer, sin embargo, que esto es raro, sólo en un número muy reducido de niños con lesión cerebral, su situación es debida a una mala atención obstétrica. Los factores pre existentes en el niño, frecuentemente hacen el parto de alto riesgo, dándonos la impresión de un parto innecesariamente prolongado.

El cerebro también puede lesionarse después del parto.

Hemos visto a los infantes que a los 2 meses de edad se cayeron desde la cuna o el moisés, causando coágulos o hemorragia cerebral (lo que llamamos hematoma subdural) y esto lesiona un cerebro sano.

Hemos visto al niño que el primer año de vida, inhaló ciertos insecticidas que pueden causar la muerte o una severa lesión cerebral. Uno de los niños con una de las lesión cerebrales más severa que hemos visto, quien incidentalmente fue uno de nuestro relativamente reducido número de fallas, había sido un niño completamente normal hasta el año de edad cuando ingirió algún tipo de insecticida. Hemos visto otros niños con lesión cerebral como resultado de un envenenamiento y les ha ido muy bien.

Hemos visto al pequeño de 4 años que cae en la alberca y muere por ahogamiento, pero luego es revivido y durante el corto periodo de muerte, no recibió oxígeno en el cerebro, lo que deja lesión cerebral como resultado.

Vemos al niño de 9 años que durante las cirugías de tonsilitis o algún otro problema, presenta paros cardiacos y muere en el quirófano y es resucitado con cirugía a corazón abierto y masaje cardiaco u otras técnicas, pero que durante el tiempo que el corazón no estuvo latiendo, como el del niño que se ahogó, no recibió suficiente oxígeno en el cerebro y como resultado, su cerebro queda lesionado.

Hemos visto a una joven de 20 años, que en las horas posteriores al nacimiento de su propio bebé, tuvo una ruptura de un vaso sanguíneo en su cerebro, dándole a la madre, no al bebé, un infarto cerebral. Si tienes la idea de que sólo las personas ancianas tienen infartos, te podemos decir que el caso de infarto cerebral más joven que hemos visto en los Institutos, la persona tenía 2 meses de edad y el más viejo tenía 97 años.

No quisiera dejar la impresión de que las madres jóvenes frecuentemente tienen infartos posteriores al parto. Esto no es común pero tampoco es tan raro, es otra manera de lesión cerebral, en este caso, en la madre.

Hemos visto a quien a los 20 años de edad, en el campo de batalla, recibe una bala en el cerebro, así como tres amigos míos. Los tres llevan su vida de buena forma a pesar de que sufrieron la muerte de miles de células cerebrales en la guerra de Alemania, Corea y Bélgica. No es una buena idea recibir una bala dentro del cerebro y es otra manera de lastimar un cerebro sano.

Hemos visto a quien a los 30 años, atravesó el parabrisas en un accidente automovilístico y lesionó su cerebro.

Hemos visto a la persona de 40 años que tiene un tumor cerebral, siendo esta otra causa para tener una lesión cerebral.

Hemos visto a quien a los 50 años, fue golpeado por una cachiporra durante un asalto y su cerebro, como consecuencia, se lesiona.

Hemos visto a aquel que a los 60 años, padece enfermedad de Parkinson, esto también lástima al cerebro.

Hemos visto al adulto que a los 90 años tienen literalmente billones, no sólo millones, de células muertas sin razón aparente más que el envejecimiento.

Todas las personas previamente descritas y muchas otras más, son personas con lesiones reales y graves por lo que no hay más que decir, que tienen un cerebro de buena calidad con muchas células muertas.

Por otra parte, yo también las tengo, es sólo que hasta este momento no tengo tantas.

Por Glenn Doman,

Tomado de ¿Qué hacer por su hijo con lesión cerebral?

 

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