Una semana que cambia vidas


Por Susan Aisen

Una semana que cambia vidas 

 

“Tengo una maestría en educación, pero lo que se enseña en los Institutos es único, útil y cambió mi vida. El programa empodera a los padres dándoles las herramientas para enseñar a sus hijos desde temprana edad.”

Leí el libro de Glenn Doman ¿Cómo multiplicar la inteligencia de tu bebé? después de que un amigo me lo recomendara.

Después, con mucho entusiasmo me inscribí en el curso con el apoyo de mi esposo, James. Los jóvenes estudiantes de los Institutos estuvieron increíbles: entusiastas y talentosos. Como madre, aprendí tanto al tomar el curso. Tengo una maestría en educación, pero lo que se enseña en los Institutos es único, útil y cambió mi vida. El programa empodera a los padres dándoles las herramientas para enseñar a sus hijos desde temprana edad.

 Nuestra hija tenía dos años cuando tomé el curso.

A la edad de 20, ella ya se ha graduado de la carrera de Psicología y con la asignatura secundaria en Comunicación. Es miembro de Phi Beta Kappa y ha comenzado una maestría en Terapia con una beca completa. Asiste a dos profesores en sus investigaciones y encabeza seminarios en escuelas públicas relacionadas con habilidades positivas para la salud mental. Nuestro hijo tiene 13 años y está en octavo grado. Ambos han sido estudiantes excepcionales a lo largo de su vida escolar, aprender ha sido sencillo para ellos y estoy convencida de que se debe al programa de aprendizaje temprano que disfrutamos juntos.

Después de ver a los niños de los Institutos presentar El Mikado hace dieciocho años, fui a casa abrumada por lo que acababa de ver, pero también estaba determinada a llevar creatividad y búsqueda intelectual a nuestras vidas. A los cinco años nuestra hija había aprendido todas las canciones de El Mikado usando tarjetas hechas en casa y practicándolas juntas. Inspirada por ver lo que los niños de los Institutos presentaban en gimnasia, también empecé este programa con ella y resultó ser sobresaliente en gimnasia y danza. Sorprendida por ver a los padres y niños de los Institutos tocar hermosa música clásica usando un programa de violín de Suzuki, me inscribí yo y también mi hija. Toqué por alrededor de un año, pero mi hija tocó por diez años en una orquesta juvenil regional. Ella también empezó a tocar el piano a los cinco años y el clarinete y tocaba el corno francés en la banda de su escuela primaria.

Nuestro hijo también se benefició del programa de aprendizaje temprano. En la escuela actuó como Marco Antonio en Julio César y Clark en un musical acerca de Lewis y Clark. Su habilidad para memorizar me asombra. Para aprender sus diálogos en Julio César, escuchaba una cinta que hicimos juntos, había memorizado su parte y la mía en cuestión de días. Nuevamente, fue una prueba de su excelente capacidad para aprender, gracias a los programas de lectura y enriquecimiento que recibió siendo muy joven.

Nuestro hijo empezó tomando lecciones de piano a los nueve años y ha estado tocando jazz y blues por más de tres años, también ha tocado el clarinete durante los últimos cinco años. Ocasionalmente, nuestro hijo ha compartido su música entreteniendo a gente de la tercera edad en asilos.

A través de los años nuestros hijos han logrado tantas cosas, siempre tengo en mente la imagen que Glenn Doman pintó de nuestros niños parados en nuestros hombros sobrepasándonos. Permitimos que probaran diferentes actividades y que persiguieran lo que disfrutaban, incluyendo canto, baile, actuación, esquiar, nadar, jugar tennis, andar en bicicleta y practicar Tae Kwon Do, actividad en la que nuestro hijo está por obtener cinturón negro. También es miembro del club de ajedrez de la escuela y está interesado en diseñar juegos para computadora.

Mi esposo y yo creemos en dar tantas oportunidades como sean posible y afortunadamente, hemos podido proporcionárselas. Nuestra hija pasó el semestre pasado de universidad en Roma estudiando italiano, arte, historia y antropología y disfrutando la cultura y los paisajes. El año pasado viajamos juntas en dos tours a China y Grecia y como familia hemos visitado Alaska, Europa, Asia y Sudamérica. Comprender las culturas e historia es una parte importante de ser ciudadano del mundo.

Ambos tienen buenos amigos y son buenas personas. Creo que tener intereses y talentos, promueven la autoconfianza y los ayuda a adaptarse y a tomar buenas decisiones. Los Institutos enseñan a promover las habilidades sociales tanto como las intelectuales desde una temprana edad creando buenos ciudadanos.

Agradezco al equipo de los Institutos por impartir su conocimiento excepcional y su cuidado. Los niños que vi y conocí en los Institutos fueron un prototipo de inspiración para lo que puede lograrse. Las habilidades que aprendimos hicieron de mis hijos individuos con múltiples talentos. Aprecio el trabajo que hacen los Institutos con padres e hijos en esta revolución pacífica.

 

Por Marilyn C., Nueva Jersey